Etiqueta: Guadalajara

  • El 11 de octubre de 1829

    El 11 de octubre de 1829

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    José Maria Vigil fue un periodista, catedrático, magistrado, diputado, bibliotecario, editor, escritor, traductor, historiador y académico mexicano. Fue director del Archivo General de la Nación, de la Biblioteca Nacional de México y de la Academia Mexicana de la Lengua.

    Realizó sus estudios en el Seminario de Guadalajara y estudió Leyes en la Universidad de Guadalajara, aunque no concluyó sus estudios, pues prefirió dedicarse al periodismo. Fue simpatizante del Partido Liberal, a quien apoyó de manera abierta —después de la caída del gobierno de Antonio López de Santa Anna— publicando artículos en el periódico La Esperanza. Hacia 1855 impartió clases de latín y filosofía en el Liceo del Estado de Jalisco. En 1861 fue oficial mayor de la Secretaría del Congreso; durante su gestión organizó la Biblioteca Pública del Estado.

    Durante la intervención francesa se exilió a los Estados Unidos y publicó artículos apoyando la causa nacional en el periódico El Nuevo Mundo. En 1867, con la República restaurada, regresó a México, ejerció la docencia impartiendo clases en la Escuela Nacional Preparatoria y en una secundaria de niñas.[1] Colaboró para el periódico El Siglo Diez y Nueve, en 1873 fue fundador de El Porvenir y en 1878 fue redactor en El Monitor Republicano.

    Fue electo diputado federal al Congreso de la Unión en cinco ocasiones. En 1875, fue magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Fue director del Archivo General de la Nación.En 1880, asumió la dirección de la Biblioteca Nacional de México. Organizó y clasificó una gran cantidad de fondos y volúmenes. Bajo su gestión, en 1884, se inauguró el servicio al público en el Salón Mayor y se creó el Instituto Bibliográfico Mexicano en 1899. En 1882 publicó la Revista Filosófica exponiendo sus ideas contrarias al positivismo de Gabino Barreda.

    En 1881 fue elegido miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, fue el primer ocupante de la silla XV. Fue nombrado bibliotecario en 1883 y director en 1894, ejerció ambos puestos hasta la fecha de su muerte. Realizó traducciones de Persio, Marcial, Petrarca, Schiller y Ronsard. Murió en la ciudad de México el 18 de febrero de 1909.

  • El 10 de octubre de 1887

    El 10 de octubre de 1887

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    El decreto 275 del gobernador Ramón Corona abolió las alcabalas y las sustituyó por la contribución directa sobre propiedades, traslado de dominio o herencias. Las garitas perdieron su función.

  • El 08 de octubre de 1834

    El 08 de octubre de 1834

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    Francisco de Borja Jesús Benito Márquez Paniagua (Guadalajara, 8 de octubre de 1834 – Ciudad de México, 13 de septiembre de 1847) fue uno de los seis cadetes del Heroico Colegio Militar que actualmente son conocidos como los Niños Héroes.

    Aun cuando algunos autores contemporáneos, al hablar del joven héroe dicen: se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, probablemente en la ciudad de Guadalajara.De acuerdo a lo publicado por el historiador tapatío Ricardo Lancaster-Jones en 1947, se puede comprobar la fecha exacta de nacimiento de este importante personaje, que nació el día 8 de octubre de 1834 y fue bautizado el siguiente 18 de octubre del mismo año, en la Iglesia Parroquial del Sagrario de Guadalajara, Jalisco con los nombres Francisco de Borja Jesús Benito, fueron padrinos sus abuelos maternos, Gerónimo Paniagua y María Prudencia Falcón. Pasó a residir a la Ciudad de México donde recibió la Confirmación, siendo sus padrinos, el futuro Gral. Leonardo Márquez y su madre Micaela Paniagua En su expediente de ingreso al Heroico Colegio Militar, se menciona que su madre, Micaela Paniagua, estaba casada para esa fecha con el Capitán de Caballería Francisco Ortiz.

    Ingresó al Colegio Militar el 14 de enero de 1847 en la primera Compañía de Cadetes y, durante la Batalla de Chapultepec, era integrante de la misma compañía de cadetes. Una nota incluida en su expediente personal precisa que su cadáver, con varios impactos de bala, fue encontrado al lado del cuerpo de Juan Escutia, al este de la colina. Fue el cadete más joven de los seis cadetes que murieron en defensa del Castillo de Chapultepec durante la Invasión norteamericana de México.

  • El 07 de octubre de 1943

    El 07 de octubre de 1943

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    Una hermosa lluvia de estrellas causó alarma entre los tapatíos, pues no se les anticipó la noticia del fenómeno natural.

  • ¿Sabías que…?

    ¿Sabías que…?

    22El Instituto Cultural Cabañas (Hospicio Cabañas) lleva ese nombre por ser Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo el obispo español quien ordeno su construcción.

     

  • ¿Sabías que…?

    ¿Sabías que…?

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    El nombre de Guadalajara proviene del vocablo árabe وادي الحجارة (wādi al-ḥiŷara), que significa “valle de la piedra”, sin embargo su interpretacíon tradicional es “rio que corre entre piedras”

  • ¿Sabías que…?

    ¿Sabías que…?

    20El altorrelieve de mármol que se encuentra en el Teatro Degollado  es una representación de “Apolo y las Musas” , Obra del escultor Benito Castañeda.

  • ¿Sabías que…?

    ¿Sabías que…?

    El Teatro Degollado es considerado el edificio de estilo neoclásico mejor conservado de Hispanoamérica , y el más antiguo de la república mexicana en operación.

     

  • El 28 de septiembre de 1681

    El 28 de septiembre de 1681

    El Hospital de San Miguel fue el segundo nosocomio que hubo en Guadalajara, fundado entre los años de 1581 a 1589. Tomó ese nombre por que estuvo situado a un lado de la catedral vieja, dedicada a San Miguel Arcángel. Sor María Dolores de las Llagas, en su “Historia del Convento de Santa María de Gracia”, nos cuenta del sitio de este lugar : “…estaba en donde fue el dormitorio de nuestra enfermería, parte de nuestro convento ; y hoy es el zaguán y dos piezas del Liceo de Niñas que pasó al Gobierno Civil, cuando la ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos”.

    El hospital duró muy poco en ese lugar, pues resulta que las monjas de Santa María de Gracia, que en ese entonces tenía su convento en donde hoy se encuentra el Mercado Corona, solicitaron cambiar su terreno por el del hospital ; así que el hospital cambió e lugar donde hoy está el dicho mercado, durando en ese predio cerca de dos siglos.

    El señor Mota y Escobar nos dice como era ese hospital a principios del siglo XVII : “Hay, además, un hospital donde se curan enfermos, fundado de bienes decimales de la catedral, cuya vocación es de San Miguel, sujeto al obispo y al cabildo ; su renta es un noveno y medio de diezmos conforme a erección, que monta a más de tres mil pesos ; curanse aquí enfermos de pulso, y admítase todo genero de gente ; tiene médico, botica, barbero y capellán con salarios del mismo hospital. Tiene más de veinte camas en día de hoy, y con ropa, y cinco negros y negras esclavos del hospital, que curan y sirven a los enfermos”. Arturo Chávez Hayhoe nos narra que : “En aquel tiempo (siglo XVII) el obispispado de Guadalajara era extenso, los diezmos cuantiosos, y por lo tanto las entradas al hospital muy capaces ; el subsidio dado era suficiente para cubrir muy ampliamente los gastos y aún sobraba algo que se empleó en socorrer a las necesidades de las monjas de Santa María de Gracia, y en ayudar a los jesuitas en su fundación y en algunas otras obras pías.

    Poco tiempo duró esta Bonanza, pues en 1620 se erigió el obispado de la Nueva Vizcaya (Durango) segregándose del de Guadalajara, y los diezmos disminuyeron y la ayuda dada la hospital se redujo ; y a tal grado llegó la escasez y penuria que en 1647 proponía del obispo Colmenero al rey que “se refundieran los dos hospitales (el de San Miguel y el de la Santa Veracruz) para que de ambos se hiciera uno bueno”. La idea del prelado no se llevó a cabo y cada hospital siguió con su historia. Al paso del tiempo, el inmueble estaba ya en muy malas condiciones por no decir arruinado, así que “para remediar tanto mal y evitara el desastre y completa ruina se opto por traer a los religiosos beletmíticos…”.

    El historiador Alberto Santoscoy nos dice que : “El Cabildo, Justicia y Regimiento de la nobilísima y muy leal ciudad en noviembre de 1701 se dirigió a la Audiencia, suplicándole que informara al Rey…fundaran casa y convento en dicha ciudad (Guadalajara), encargándosele y dejándosele al Hospital Real de San Miguel de ella, para que cuidasen y sirviesen…”. Fue hasta el 19 de septiembre de 1706, cuando se le dio a los betlemitas formal posesión del hospital ; con mucho trabajo y sacrificio los religiosos siguieron con la asistencia de los pacientes, notamos que a mediados del siglo XVIII ya “contaba con cinco enfermerías, dos para mujeres –las cuales eran cuidadas inmediatamente por personas de su sexo, que disfrutaban sueldo por ese trabajo-, y las salas restantes destinadas a hombres”.

    Santoscoy nos informa que “habiendo habido una epidemia de sarampión el año de 1747, la cual hizo en la provincia muchos estragos aunque se aposentaron allí (en el hospital) ciento cincuenta pacientes, no fue sin que no quedara en ellas campos por donde andar, pues además de estar ocupadas todas las camas, entre lecho y lecho había hasta cuatro o cinco personas tumbadas en el suelo y en la medianía de las salas y en las crujías y pasadizos ; y hasta tuvo que providenciar al presidente D. Fermín de Echevers y Subiza, que no se recibiera ya por entonces en aquel asilo más enfermos”.

    Durante los años de 1785 y 1786 el hambre y la peste atacaron a todo el país (a esta epidemia se le conoció como la bola), los hospitales de San Miguel y de la Santa Veracruz fueron insuficientes para atender al gran número de enfermos. Eran los tiempos del obispo Fray Antonio Alcalde. Mariano San José Diez apunta que : “Condolido profundamente Fr. Antonio Alcalde por tantos males causados por la peste de 1786 y más apenado por la falta de recursos sanitarios para evitarlos, pensó remediarlos con una generosidad admirable y propuso al Sr. Presidente de la Real Audiencia de Guadalajara, Sr. Sánchez Pareja, construir a sus expensas y sin perjuicios del real patronato un nuevo Hospital extramuros de la ciudad, más sólido y más amplio que el actual, capaz de alojar cómodamente mas de mil enfermos de ambos sexos. Terminada la construcción, el 3 de mayo de 1793, tuvo lugar la traslación del antiguo hospital al nuevo ; hospital que costó doscientos setenta y cinco mil setenta y ocho pesos, cantidad que pago en su totalidad Fr. Antonio Alcalde. Nosocomio que continúa funcionando actualmente, llamado Hospital Civil (viejo).

  • ¿Sabías que…?

    ¿Sabías que…?

    30La fuente más Grande de todo Guadalajara es la que se encuentra dentro del Parque Alcalde . En segundo lugar esta la Minerva.